DOCENTE: ¡Buenos días Doctor! ¿A qué se debe el llamado a mi persona a su despacho?
DIRECTOR: ¡Pues es de urgencia tu firma para autorizar el descuento económico del presupuesto considerado en el proyecto de investigación que lideras!
DOCENTE: ¿Y cuál es el motivo?
DIRECTOR: ¡Pues, tuve que asistir a un evento académico cuya inscripción me costó en dólares. Lamento no haber sido autorizado los viáticos necesarios!
DOCENTE: ¡Es prudente esta decisión?
DIRECTOR: ¡Sí, mi capacitación les favorece, para que tengan un Director actualizado!
Esto no es sacado de “CARLINCATURAS”. Esto es realidad. Particularmente, me abruma estas actitudes impertinentes en el ejercicio funcional de la investigación. No hay razón para seguir incursionando e involucrando a mediocres, por el simple hecho y execrable linaje del poder político para aceptar exabruptos en una gestión sin horizonte al servicio de la sociedad.
Personas que administran la función primordial de la universidad, como es la investigación, evidencian desconocimiento y falta de reserva ética para lograr propósitos evidentes en una institución envuelta en “Crisis de hombres”. Pero a veces, las normas nos hacen caer en VICIOS, PREJUICIOS Y PERJUICIOS, que deterioran la vida institucional. Exigir un Doctorado para administrar el Instituto Central de Investigación de la UNDAC, sería prudente si nos percatáramos de la función primordial, las competencias y desempeños que debe predominar en ese “Doctor”. Pero, la actitud extravagante, sorprendente y graciosa de muchos que ostentan cargos directivos, pintan de cuerpo entero a “BIZARROS” que miran a la institución como escenario motivador de osadías e interpretando a la investigación bajo una leve noción de un tema bizantino y demasiado sutil para una institución como la nuestra. Pues desde aquí, utilizando mis derechos, exijo al SIDUNDAC, para que investigue estos actos reñidos por la ética y moral que desmotiva la función primordial de la universidad.
Estas acciones llevan a la institución a VICIOS o imperfecciones que alteran la calidad de sus funciones, a la defectuosa actitud del profesional encargado de alguna dependencia universitaria, al hábito censurable de sus acciones , a la falsedad, a la mitomanía y cleptomanía enquistada en nuestra institución, que no permite corregir caminos censurados. A estos engaños que ponen a NUESTRAS AUTORIDADES CON GRADO HONORIS CAUSA , a la altura de grandes personalidades mundiales reconocidas por universidades de nuestro país como la UNMSM, la USIL, que han reconocido el día de ayer con el grado de Honoris causa a MUHAMMAD YUNUS, (Premio Nobel de la Paz 2006) padre del sistema de los microcréditos, creador del Banco de los pobres, o como la reconocida figura literaria Vargas Llosa, o el presidente Uribe de la República de Colombia por su gran labor social en el mundo, etc. ¡A esa altura están nuestras autoridades Doctores Honoris causa!
Los PREJUICIOS o juicios previos, superficiales, intencionados, sometidos a intereses políticos, generando falsas simpatías o antipatías de los que abusan de la bondad institucional para servirse de ella. Para aquellos acostumbrados de practicar el análisis crítico y autocrítico, se los consideran enemigos, insurrectos y pendencieros para con la institución, que no dejan proliferar las ineptitudes ni el libertinaje de la ignorancia visceral de las autoridades, ¡Ellos no deben existir en la Universidad! Porque el juicio de valor que se obtiene al observar una gestión egosintónica, de proyección internacionalizada y de despilfarro económico, perjudica a lo que las autoridades creen de modernidad y globalización.
El PERJUICIO o daño material y moral producido por estas acciones, profundiza más nuestra crisis, generando una acción modal de que “LO QUE SE HA HECHO, NO IMPIDE LO QUE SE HACE NI LO QUE SE HARÁ” porque nadie se atreve a sindicar, denunciar y sancionar lo que se hizo; más por el contrario, los perjudicados cierran los ojos, practican el silencio y se atreven a escogen líderes a los inmorales y corruptos. Porque las corruptelas que practicaron, nadie las considera como tales, ni el poder judicial que las esconde en su oscuro y mal oliente fuste de su indiferencia. Por tanto, nadie impedirá que se siga haciendo maldades públicas, seguiremos corrompiendo bajo una tribuna atrincherada de corruptos y corrompidos que se escudan en el perjurio que se blasfema ante la comunidad universitaria y pueblo de Pasco. Perjuicios de autoridades que llegan a profundizar necesidades académicas, bajo efectos emotivos que sobrepasan la razón. Se dispersan por el mundo firmando convenios intrascendentes de supuestos auspicios cooperativos, que no dan resultados ni llenan expectativas institucionales y que para apagar protestas, comprometen participaciones docentes en cursos internacionales, mediante selecciones nada transparentes con perjuicio económico para la institución. Ahora el dinero se agotó. No hay para mejoras ni autorregulaciones al final de la autoevaluación institucional. La esperanza de cambio y acreditación se desmorona en la boca del Rector, al negar agriamente a grupos de trabajo de escuelas profesionales que han avanzado responsablemente en su auto-evaluación ¡POCO LE IMPORTA PORQUE YA SE VA! Y se fueron también los pocos recursos en la ¡Fundación! que fundió a la universidad en la inoperancia e incapacidad para invertir Canon y regalías. Se esfumó la acción curricular en el flatulento y gracioso desconocimiento de irresponsables Directores, al comprender el Currículo como una construcción intocable, sin la necesidad de una seria evaluación de su ejecución y destruyendo así, el principio de PERFECTIBILIDAD en su proceso.
¡LA LINEA CORRECTIVA ESTÁ EN NUESTRAS MANOS, EMPECEMOS YA!

No hay comentarios:
Publicar un comentario